Menú principal

Sou a: Inici / Quiosco. Noticias de teatro / El dramaturgo Juan Mayorga gana el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2022

Quiosc

Extracto de la noticia publicada en El País , el 1.6.2022.
El dramaturgo Juan Mayorga gana el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2022

El dramaturgo Juan Mayorga gana el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2022

El escritor y académico madrileño es el autor español vivo más representado en los escenarios internacionales

Juan Mayorga (Madrid, 57 años), el dramaturgo español vivo más representado en el mundo actualmente, ha sido galardonado este miércoles con el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2022. El escritor, que ocupa desde 2019 el sillón M de la Real Academia de la Lengua (RAE), es autor de obras fundamentales del teatro español contemporáneo como Himmelweg. Camino del cielo (2003), Hamelin (2005), El chico de la última fila (2006) ―adaptada al cine por François Ozon en En la casa―, El cartógrafo (2009), Reikiavik (2012) y las más recientes El Golem (2015) y Silencio (2022). Muchas de sus piezas han sido estrenadas en los cinco continentes y traducidas a más de treinta idiomas. Con esta distinción corona una carrera de reconocimientos en la que destacan el Premio Europa Nuevas Realidades Teatrales (2016), el Nacional de Teatro (2007) y en Nacional de Literatura Dramática (2013). El pasado febrero fue nombrado director del Teatro de la Abadía de Madrid.

El jurado, presidido por Santiago Muñoz Machado, director de la RAE, ha destacado en su argumentación “la enorme calidad, hondura crítica y compromiso intelectual de su obra”, que resume en “acción, emoción, poesía y pensamiento”. Muñoz Machado ha destacado que, desde sus comienzos, Mayorga ha propuesto “una formidable renovación de la escena teatral, dotándola de una preocupación filosófica y moral que interpela a nuestra sociedad, al concebir su trabajo como un teatro para el futuro y para la esencial dignidad del ser humano”. Es el tercer dramaturgo que obtiene el galardón tras Francisco Nieva en 1992 y Arthur Miller en 2002.

(…)

Mayorga es el nombre más visible de la generación que renovó la escena española después de la Transición. Una generación en la que se incluyen nombres como Andrés Lima, Angélica Liddell, Rodrigo García o Sergi Belbel, que empezó a brotar en los ochenta y se consolidó en los noventa con el empuje de los teatros públicos y las salas alternativas. En los últimos tiempos el autor ha salido de su cubículo de escritor para dirigir algunas de sus propias obras, lo que ha hecho hasta la fecha con seis piezas: La lengua a pedazos (2012), Reikiavik (2015), El cartógrafo (2016) e Intensamente azules (2018), El mago (2018) y Silencio (2022). Esta última, de hecho, ha sido uno de los grandes éxitos de la temporada actual. Se trata de la adaptación de su discurso de ingreso en la RAE, una disertación literaria el sentido y los significados de la palabra “silencio”, con un repaso también a los grandes silencios de la historia del teatro. Aquel día, en su alocución ante los académicos, el autor confesó que se había sentido tentado, como suele hacer en su oficio, de pedirle a un actor que tomara su lugar para pronunciar por él las palabras que había escrito, lo que finalmente acabó haciendo Portillo tres años después. Se estrenó el pasado 7 enero en el Teatro Español de Madrid y reventó la taquilla tanto en ese escenario como en todas las plazas en las que se ha representado después durante su larga gira, que continuará el curso que viene.

El premio le llega a Mayorga en un año centelleante para el dramaturgo. Empezó con el gran  éxito de Silencio. El 4 de febrero fue nombrado director del Teatro de la Abadía de Madrid. El 25 de ese mismo mes el Centro Dramático Nacional estrenó su obra El Golem, con puesta en escena del director de la institución, Alfredo Sanzol, que también cosechó grandes alabanzas. Se trata de una pieza que terminó en 2015 pero que decidió reescribir durante el primer confinamiento por la pandemia al encontrar un paralelismo entre el texto original y la situación que estaba viviendo en ese momento: el sistema de sanidad pública colapsa y un paciente que sufre una rara enfermedad está a punto de verse obligado a abandonar el hospital donde recibe tratamiento.

(Raquel Vidales)