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Figuras. Entrevistas de la escena

FIGURAS

Jorge Blass. Madrid, 1980. Ilusionista.

(37´42´´)

Con la ilusión por bandera, Jorge Blass ha hecho de la magia una fuente de inspiración e innovación que ha sabido adaptar a los avances tecnológicos del siglo XXI. Precoz aprendiz de la escuela de Juan Tamariz, debe a su gran maestro la oportunidad de demostrar su talento en el ámbito internacional, avalado por premios como la Varita de Oro 1996 del Festival Internacional de Montecarlo o el de Mejor Mago de Escena del Año 2024 por la Academia de las Artes Mágicas de Hollywood. Fundador del Festival Internacional de Magia de Madrid, Jorge Blass ha dado un revitalizador impulso a la Magia de Escena a través de la producción de sus propios shows (Flipar o Ilusionarte) y la promoción de valores emergentes de la taumaturgia.

  • Fecha: 4 de abril de 2025
  • Lugar: Teatro – Circo Price. Madrid.
  • Duración: 37´42´´
  • Operador de cámara: Víctor Camargo.
  • Realización y edición: Ana Lillo.
  • Entrevista realizada por: Natalia Erice.

Fotografías

  • Archivo personal de Jorge Blass, Paco Manzano.

Músicas

  • The Magic by PeacockMusic
  • Deep Sea Adventure por Ant.Survila (c) copyright 2024. Licensed under a Creative Commons Attribution Noncommercial (3.0) license. Ft: Beluga
  • Ten reflect ft airtone por Apoxode (c) copyright 2023 Licensed under a Creative Commons Attribution Noncommercial (3.0) license. https://dig.ccmixter.org/files/Apoxode/66819 Ft: airtone
  • Magia épica por StudioKolomna
  • The Epic by MagicMood

Agradecimientos

  • Festival Internacional de Magia de Madrid, Teatro Circo Price, La Gran Escuela de Magia Ana Tamariz, Magic Valongo, Magialdia. Festival internacional de magia Vitoria-Gasteiz, Magic Castle, Héctor Mancha, Movistar, Fundación Abracadabra.

Afirma Jorge Blass que vivimos en una época en la que hace falta mucha ilusión. Curiosamente, su carrera supone una búsqueda incansable del antídoto para ese descreimiento que provoca no sólo el peso de la cruda realidad sino también la trampa del clic, que nos pone en bandeja toda clase de deseos e información. Al mago madrileño no le amedrenta esa clase de competencia, al contrario, acrecienta su ingenio ante el reto y, como buen estratega del ilusionismo, apunta bien el tiro: “La magia no está en el truco sino en la mirada del espectador”.

Así empezó todo, con una mirada, la de su hermano mayor reaccionando sorprendido ante los primeros trucos que Jorge, el pequeño de la casa, empezaba a mostrar a la familia ya desde su infancia. “Ver su cara me producía una felicidad inmensa”, rememora Blass estableciendo un paralelismo con la fascinación que todavía hoy le provocan las caras alucinadas de sus espectadores. Su precoz don le condujo a los seis años hasta la tienda de Encarnita, llamada Magia Estudio, a la que acudió de la mano de su madre, fiel aliada y testigo de descubrimientos iniciáticos como la cuerda tricolor y los fascículos de Juan Tamariz, verdadero acicate de su curiosidad que hipnotizó al principiante Blass hasta el extremo de convertirse con 12 años en el pupilo más joven de la escuela del gran maestro. Y a la vez en el alumno más popular de su instituto, que compaginaba las clases con sus actuaciones nocturnas en salas madrileñas como el Berlín Cabaret, la Cripta mágica o la Galileo Galilei, con las que ayudó a pagar algún que otro viaje de estudios. “Siento que me profesionalicé a esa edad de una forma muy natural”, asegura el ilusionista que reconoce también el efecto terapéutico que tuvo la magia en aquel chaval de catorce años para combatir su timidez.

Para entonces ya había ganado su primer reconocimiento que llevaba el nombre de otro mago inspirador, Arturo de Ascanio, considerado padre de la cartomagia española y autor de importantes libros de teoría mágica del que tuvo la suerte de aprender en la Sociedad Española de ilusionismo de Madrid. Le siguieron el premio del Congreso Magic Valongo en Portugal en 1995 o la Varita de Oro que recibió en 1996 en el Festival Internacional en Montecarlo de manos del príncipe Rainiero. Tantos prestigiosos galardones a edad tan temprana le señalaban ya como un portento cuyo talento tampoco pasó desapercibido para el mismísimo David Copperfield, que acabaría comprándole uno de sus más espectaculares trucos y estableciendo con él importantes lazos profesionales.

“En la magia es necesaria una pausa de asimilación”, afirma Jorge refiriéndose a ese espacio que hay que darle al público para digerir el milagro que acaba de suceder ante sus ojos; pues bien, a estas alturas de su biografía se precisa igualmente una pausa en la lectura para tomar conciencia del genio que con menos de veinte años se abría hueco en el paraninfo de los grandes magos. Una vez asimilado, resultará más fácil entender la espiral de creación y producción de espectáculos en la que se sumerge Jorge Blass desde que en 2004 funda 7 Rojo Producciones S. L. para plantearse a gran escala lo que ya venía haciendo desde niño: crear sus propios números con ese espíritu autodidacta que caracteriza a este oficio. “Me di cuenta de la necesidad de un equipo de trabajo para dar el salto a producir shows más elaborados”, constata el mago madrileño.

Una aventura que dio salida a su torrente creativo empezando por espectáculos de su entera creación como El arte de la magia (2010), experiencias más eclécticas como Birlibirloque (2012), junto al músico Nacho Mastretta, o Palabra de mago (2015), en el que Blass cuenta con J.J. Vaquero para la elaboración de un guion que reinventa la magia clásica. Colaboración que repiten en La magia de Jorge Blass e Invención, estrenadas ambas en 2019, con la incorporación de dos aliados fundamentales en su carrera: el director Marc Ollé y los avances tecnológicos que dotan al ilusionismo de una nueva dimensión incluyendo números tan increíbles como la teletransportación o la capacidad de hacerse invisible. Reinventarse es otro de los poderes que demostró Blass creando durante la pandemia Efímero Live como una alternativa que combinaba espectadores desde sus casas con un número reducido de asistentes, acorde al aforo permitido, en la que no dudó en hacer viajar objetos a las casas e incluso espectadores al teatro.

Su espectáculo Flipar (2022) representa junto a Ilusionarte (2024) su producción más madura en la que Blass demuestra una conexión increíble con el público, que llena los teatros no sólo para verlo sino también para participar de shows interactivos e innovadores donde las cuerdas o las barajas conviven con tablets, móviles e incluso drones. El imparable taumaturgo lleva así a su máxima expresión la magia en escena, de la que es todo un adalid en una era en la que el ilusionismo conquista en España espacios escénicos de primer nivel y congrega cada vez más espectadores.

Blass emplea este poder mediático, impulsado también por su creación de formatos televisivos como Nada x aquí, a favor de la difusión de su prodigioso arte pero también de revelaciones dignas de conocer por el gran público como la maga Inmagic (YouTube) o el premio mundial de magia Miguel Muñoz, a los que ofrece el escaparate del Festival Internacional de Magia de Madrid. Desde que lo fundara hace tres lustros en el Circo Price se ha convertido en un foco de innovación que permite descubrir las últimas novedades del ilusionismo a través de una panorámica internacional insustituible.

Nadie como el último ganador del Oscar de la Magia, para erigirse en embajador del ilusionismo español, muy valorado más allá de nuestras fronteras como pudo comprobar Jorge al recibir de la Academia de las Artes Mágicas de Hollywood el galardón Stage Magician of the Year 2024 en el mítico teatro de la United Artists, creado en los años veinte por Charles Chaplin y Mary Pickford. “Al nombrar la ciudad de Madrid todo el mundo empezó a aplaudir en señal de admiración”, destaca Blass de aquella memorable gala en la que se convirtió en el primer mago español ‘oscarizado’.

Consciente del poder terapéutico de su arte, lleva años impulsando la Fundación Abracadabra, que agrupa a más de ciento cincuenta magos y magas volcados en acercar la magia a hospitales y colectivos desfavorecidos de manera altruista. La solidaridad corre por las venas de este artista que lucha también por conseguir un mayor respaldo institucional para un colectivo con una creciente repercusión socioeconómica, al mismo tiempo que trata de repartir la misma generosidad con la que siendo un chaval fue acogido en el clan de la magia de la mano de los mejores maestros. “Siempre he creído en la relación maestro-alumno en nuestro oficio”, remarca Blass con la convicción de que el aprendizaje que se da en este vínculo sagrado es irreemplazable por el que ofrecen los tutoriales de YouTube o TikTok. Fiel a este principio, Jorge es profesor en la escuela de Tamariz donde empezó su sueño y hoy enseña a las nuevas generaciones su mejor truco: experimentar la misma ilusión y vértigo por salir a escena que el primer día.

Por Natalia Erice.

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